Última actualización el 25 de febrero de 2026 por ATM
Roma es una ciudad que rebosa historia, arte y cultura en cada esquina. Cada día aquí es un viaje en el tiempo y un banquete para los sentidos. Si tienes seis días para explorarla, este itinerario te guiará por lo imprescindible, desde las ruinas del Imperio Romano hasta los tesoros del Vaticano. Además, te explicaré cómo llegar desde el aeropuerto al centro, cómo moverte por la ciudad y qué platos no puedes dejar de probar.
Cómo llegar del aeropuerto al centro de Roma
Roma cuenta con dos aeropuertos principales: Fiumicino (Leonardo da Vinci) y Ciampino.
• Desde Fiumicino, la mejor opción es el tren Leonardo Express, que te lleva directamente a la estación de Termini en 30 minutos. También puedes tomar un autobús (más económico pero más lento) o un taxi (tarifa fija de 50 € al centro).

• Desde Ciampino, los autobuses son la opción más común y económica, con conexiones directas a Termini. Los taxis también tienen tarifa fija (35 €).
Si viajas con poco equipaje, los trenes y autobuses son ideales; si llevas más o buscas comodidad, el taxi o un traslado privado será tu mejor opción.
Día 1: La Roma Imperial y el Monumento a Víctor Manuel II
Qué ver: Coliseo, Foro Romano, Ludus Magnus y el Altare della Patria
El primer día es ideal para sumergirse en el corazón del Imperio Romano. Empieza en el Coliseo, uno de los anfiteatros más famosos del mundo. Pasea por sus gradas y túneles mientras te imaginas los espectáculos que se realizaban aquí hace dos mil años.


Desde el Coliseo, visita el Ludus Magnus, la escuela de gladiadores donde estos entrenaban antes de sus combates. Continúa hacia el Foro Romano, un fascinante conjunto de ruinas que fue el epicentro político, religioso y comercial de la antigua Roma. No olvides pasar por el Arco de Tito y los restos del Templo de Saturno.


Termina el día en el Altare della Patria o Monumento a Víctor Manuel II, un edificio monumental que celebra la unificación de Italia. Sube al mirador para disfrutar de una vista espectacular de la ciudad.


Día 2: Plazas, fuentes y el Panteón
Ruta: Plaza de España, Fontana di Trevi, Plaza Navona, Panteón de Agripa y Campo de’ Fiori
Comienza el día en la Plaza de España, famosa por su elegante escalinata que conecta la plaza con la iglesia de Trinità dei Monti. Aunque actualmente la estación de metro Spagna está cerrada, la caminata hacia esta plaza es muy agradable.


Camina hacia la Fontana di Trevi, uno de los lugares más mágicos de Roma. Lanza una moneda al agua para asegurar tu regreso a la ciudad. Desde aquí, dirígete al Panteón de Agripa, un templo con una cúpula impresionante que ha inspirado a arquitectos de todo el mundo.

Termina el día en la Plaza Navona, donde podrás admirar la Fuente de los Cuatro Ríos de Bernini, y pasea por el cercano Campo de’ Fiori, un mercado lleno de vida.


Día 3: Vaticano y Castillo de Sant’Angelo
Atracciones: Basílica de San Pedro, Museo Vaticano, Capilla Sixtina y Castillo de Sant’Angelo
Dedica este día a explorar el Vaticano. Comienza temprano en la Plaza de San Pedro. Si es domingo, puedes asistir a la bendición del Papa. Entra a la Basílica de San Pedro para admirar su majestuosidad y la obra maestra de Miguel Ángel, La Piedad. Sube a la cúpula para disfrutar de una vista espectacular del Vaticano y Roma.


Visita el Museo Vaticano, donde te maravillarás con la Capilla Sixtina, decorada por Miguel Ángel (conviene sacar las entradas con antelación y por internet, ya que las colas son bastante largas), y la vasta colección de arte que incluye obras de Rafael, Caravaggio y Botticelli. Termina el día en el Castillo de Sant’Angelo, que combina historia, arte y vistas panorámicas del Tíber.




Día 4: Roma cristiana y arte sacro
Qué visitar: Las cuatro basílicas mayores, el Moisés de Miguel Ángel y reliquias sagradas
Roma es el centro del cristianismo y alberga cuatro basílicas mayores:
• San Pedro, donde puedes ver las cabezas de San Pedro y San Pablo.

• San Juan de Letrán, la catedral de Roma y una obra maestra del barroco.

• Santa María la Mayor, que conserva la “paja del pesebre”.


• San Pablo Extramuros, donde se encuentra la tumba de San Pablo y sus cadenas.



Por la tarde, visita San Pietro in Vincoli para admirar el Moisés de Miguel Ángel. Si buscas más reliquias, explora la Basílica de San Clemente, que tiene varios niveles subterráneos y un fascinante mosaico.

Día 5: Trastevere y Plaza del Popolo
Explorando: Trastevere y Santa María in Trastevere
Dedica la mañana a pasear por Trastevere, un barrio con encanto bohemio y calles empedradas llenas de trattorias y pequeñas iglesias como Santa María in Trastevere. Aprovecha para probar algún plato típico en una trattoria local.


Por la tarde, camina hasta la Plaza del Popolo, con su obelisco egipcio y las iglesias gemelas. Sube al mirador del Pincio para disfrutar de una vista impresionante al atardecer.

Día 6: Despedida en el centro histórico
Ruta: Fontana di Trevi, compras y última comida romana
Aprovecha tu último día para visitar los lugares que más te hayan gustado o explorar alguna joya pendiente, como la iglesia de Santa Maria della Vittoria, donde puedes ver el Éxtasis de Santa Teresa de Bernini.
Haz tus últimas compras en las calles del centro histórico y despídete de Roma con un helado en una gelatería tradicional como Giolitti.
Cómo moverse por Roma
Roma cuenta con un buen sistema de transporte público: metro, autobuses y tranvías. Aunque el centro histórico es mejor explorarlo a pie, ya que la mayoría de los sitios están cerca unos de otros. Si necesitas desplazarte más lejos, el metro y las líneas de autobuses suelen ser la opción más cómoda. Recuerda validar tu billete antes de subir.

Qué comer en Roma: Una experiencia gastronómica
La comida en Roma es toda una experiencia. Aquí tienes una lista de imprescindibles:
• Entrantes: Supplì (croquetas de arroz), bruschetta con tomate o alcachofas a la romana.


• Pasta: Spaghetti a la carbonara, cacio e pepe (con queso pecorino y pimienta negra), raviolis rellenos de ricotta y espinacas o Spaghetti alle vongole.



• Pizzas: Caprichosa (con alcachofas, jamón y champiñones) o la clásica cuatro quesos.


• Postres: Panna cotta, tiramisú y helados artesanales de pistacho o stracciatella.


No te olvides de probar un buen espresso o un limoncello para cerrar tus comidas con un toque italiano.
Mejor época para visitar Roma
La mejor época para disfrutar de Roma es la primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre), cuando el clima es agradable y hay menos turistas. Evita el verano si no te gustan las altas temperaturas. El invierno, aunque frío, tiene su encanto, especialmente durante las fiestas navideñas.
Roma es una ciudad que te enamorará. Ya sea por su historia, su arte o su gastronomía, siempre querrás regresar. ¡Buon viaggio!
Este artículo forma parte de la sección de Viajes y patrimonio, integrada en nuestra guía completa de Historia y cultura, donde recorremos lugares históricos y espacios con valor cultural que forman parte de nuestra memoria colectiva.
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